lunes, 29 de agosto de 2011

Luz Negra (Álvaro Menen Desleal)

Una obra de teatro, corta, interesante y muy fácil de leer.
A primera vista la obra de este autor puede parecer sencilla y con un argumento ligero, pero a mi modo de ver, entre líneas hay más de lo que se ve. Los personajes principales: un ladrón y un revolucionario. Ambos colocados bajo el mismo sufrimiento, bajo el mismo destino y bajo la misma hacha del verdugo.
Es interesante como los diálogos entre estos dos personajes parecen darse entre dos amigos de toda la vida, con jocosidades, ironías, pleitos, sentimientos encontrados en un momento en que las condiciones son iguales para ambos. Sus vidas habrán sido diferentes, pero en el final hasta sus nombres parecen coincidir.
El pasaje en que un ciego llega a hablar con ellos es un momento de extrañas ironías en donde uno de ellos se describe a si mismo como un idealista y al otro como un ciudadano. Es durante este momento de la obra donde discuten como debería llamarse la plaza, esa plaza que se llama "Libertad", pero que cada quien quiere dar un nombre diferente, aun cuando cada uno sigue repitiendo la misma palabra "Libertad", es obvio que cada quien la escucha y la entiende diferente, siendo para mí más que simbólico que la libertad es entendida por cada uno de nosotros de manera distinta a los demás.
Tres frases que llamaron mi atención:
  • En mi negocio, la clave consiste en saber que las personas prefieren dar la vida y no la bolsa; pero siempre entregan la bolsa por la vanidad.  Moter
  • Cuando se pierde la luz, se pierde el nombre; cuando se pierde el nombre, se pierde el hombre.  Ciego.
  • Plaza Libertad, Plaza Libertad o Plaza Libertad, ¿qué más da? Se llame como se llame un día servirá otra vez para lo que sirvió hoy.  Moter


jueves, 2 de junio de 2011

Otelo (Shakespeare)

Toda una historia de intrigas, en donde parece que el principal personaje es Yago y el centro de la historia toda la estratagema que monta para hacer caer a Otelo.
Puede que al final Yago no termine con el desenlace que él hubiera querido, pero ciertamente su propósito de arruinar a Otelo se ve cumplido, arrastrando en el camino a muchos inocentes.
La obra es entretenida, con un argumento simple pero muy bien elaborado que nos hace estar pendientes de cada escena, en espera de conocer el desenlace de la obra, que no es del todo predecible.
Este podría ser un ejemplo de como una historia que es sencilla puede ser considerada una obra maestra, no por lo intrincado del argumento, sino por la excelencia de la caracterización de los personajes, la forma de relatar los hechos y claro, un desenlace no previsto.
Al final, no puedo dejar de ver a Otelo como un idiota, que cree en la palabra del que piensa su amigo antes que creer en la de la mujer que ama, que sacrificó todo por estar con él.
Tampoco puedo dejar de ver matices feministas y machistas en la conversación de Emilia y Desdémona. Diría que las palabras de Emilia al referirse al trato de los maridos no parecen corresponder a la época de la obra o del mismo autor.
  • Si ellos van a prodigar con otras el amor que es nuestro, o nos encierran en casa por ridículos celos, o nos golpean, o gastan malamente nuestra hacienda, ¿no hemos de enfurecernos también? Cierto que somos benignas de condición, pero capaces de ira. Y sepan los maridos que las mujeres tienen sentidos lo mismo que ellos, y ven, y tocan, y saborean, y saben distinguir lo dulce de lo amargo. Emilia
  • ¿Nosotras no tenemos también apetitos, pasiones y flaquezas? Conforme nos traten, así seremos. Emilia
  • El Señor me ampare, y haga que el mal trato de mi marido produzca en mí virtudes y no vicios. Desdémona

jueves, 20 de enero de 2011

Cuentos (Oscar Wilde)

Lei un libro que recopilaba 9 cuentos de Oscar Wilde, que incluyen:
  • El principe feliz
  • El crimen de lord Arthur Savile
  • El cumpleaños de la infanta
  • El modelo millonario
  • El joven rey
  • El gigante egoísta
  • El ruiseñor y la rosa
  • El fantasma de Canterville
  • El pescador y su alma
Diría que es literatura ligera, pero con un trasfondo bastante profundo y con un estilo y unas formas que me hacen pensar que el nombre de "Esteticismo" dado a esta corriente y a este autor está bien dado. Leer sus cuentos es leer una obra en donde las cosas parecen estar donde deben estar, parecen fluir con gran naturalidad, no hay tonos exagerados, ni tonos que se queden cortos y es quizá, como repite el autor en palabras de varios personajes, una experiencia "deliciosa".
Cada cuento es una maravilla, pero a mi gusto destacaría El principe feliz, El joven rey y El ruiseñor y la rosa. Los primeros dos me parecieron de excelente contenido y un leve toque cínico y de crítica a la sociedad. El tercero es un caso aparte: conmovedor y hasta cierto punto yo lo calificaría de autoretrato. Puesto que el ruiseñor es como el artista, que entrega su vida para generar una obra de arte y sólo él comprende el gran sacrificio que significa y todo el amor que pudo poner en su trabajo, pero están los observadores, los críticos que no entienden al autor de la obra y que muchas veces la desechan sin miramientos.
Claro que es mi punto de vista y puedo estar cometiendo el mismo error de no entender lo que quiere decir el autor, asi como el joven estudiante no entendía al ruiseñor.
Algunas de las frases que me llamaron la atención:
  • Lo interesante pocas veces es correcto. El mundo lo han hecho así. lady Windermer en El Crimen de Lord Arthur Saville.
  • La mejor base para el matrimonio es la perfecta incomprensión. lady Windermer en El Crimen de Lord Arthur Saville.
  • En la guerra los fuertes esclavizan a los débiles, y en la paz el rico esclaviza a los pobres. Tejedor en el joven rey.
  • Por nuestras calles sin sol se arrastra la pobreza, con su mirada hambrienta, y el Pecado, con su cara repugnante, la sigue de cerca. La miseria nos despierta por la mañana y la Vergüenza vela con nosotros por la noche. Tejedor en el Joven rey.
  • ¡Que cosa tan rara!. El sacerdote dice que el alma vale todo el oro del mundo, y según los mercaderes no vale ni media moneda de plata. El pescador en El pescador y su alma.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Antonio y Cleopatra (Shakespeare)

Esta obra de Shakespeare con base histórica, resulta interesante de seguir. Los personajes son todo un enigma, sus acciones y actitudes son difíciles de descifrar. ¿Es Marco Antonio sólo un títere de sus pasiones y egoísmos? o ¿es que realmente amó a Cleopatra?. ¿Es Cleopatra una cínica egoista, cobarde y desleal?, ¿es que realmente ama a Marco Antonio?
Frases:
  • El populacho, como un junco al que la corriente mueve a placer, oscila a uno u otro lado, esclavo del capricho de las ondas, pudriéndose en su propio vaiven. César.
  • Ser llamado a una esfera superior, y no saber como moverse en ella, es como tener cuencas y carecer de ojos. Sirviente.
  • Mi honestidad y yo empezamos a disputar. La lealtad debida a los idiotas termina haciendo estúpida nuestra virtud. En cambio, aquel que sufre la fidelidad al hombre noble caído en desgracia vence a quien venció a su señor y gana un lugar en la Historia. Enobarbo.
  • Cuando el valor se alimenta de la razón, se come también la espada con la que lucha. Enobarbo.

viernes, 29 de octubre de 2010

La muerte de Ivan Ilich (Leon Tolstoi)

Desde que empezamos a leer sabemos que el personaje principal de la obra terminará muerto, y a pesar de ese conocimiento que podría arruinarnos la historia, este extraordinario escritor nos mantiene pegados al relato de los sucesos.
La historia refleja la vida de Ivan Ilich, una persona que dedicó su vida a subir y subir en su escalera profesional y sentirse feliz de los logros y el nivel de vida obtenidos. A su vez, es una persona con familia, pero sus logros profesionales distan mucho de sus logros personales y cuando se ve victima de una grave enfermedad, su forma de ver la vida da un vuelco.
La historia resulta atrayente porque a través de los ojos y reflexiones de Ivan Ilich nos podemos sentir identificados en nuestras propias vidas y las angustias que éste experimienta preguntándose a sí mismo que es lo que realmente hizo con su vida, ¿qué hizo que valiera la pena?, ¿que logró que le permita morir tránquilo?.
Poco a poco y dolorosamente se va acercando el momento final y muchos lectores se sentirán movidos y compadecidos por el sufrimiento del personaje y posiblemente más del alguno cambie su forma de pensar respecto al trato de un enfermo.
Me llama la atención la disparidad y a la vez similaridad entre esta obra y la de Sidharta (Herman Hesse), puesto que ambas se centran en un sólo hombre y en la vida de ese hombre. Sin embargo, mientras Sidharta, a los ojos de la sociedad económica desperdicia su vida, llega al final de esa vida que había dedicado a encontrar el sentido de su existencia, sintiendo que pudo encontrar la respuesta que buscaba y volviéndose un hombre con mucha paz interior. Por el otro lado, Ivan Ilich con una vida éxitosa desde el punto de vista social y económico llega al final de sus días sintiendo que todo lo que hizo fue inútil y es hasta esos momentos finales que se pregunta a si mismo cuál era el sentido de su vida y la muerte lo encuentra en total agonía física y moral.

lunes, 25 de octubre de 2010

Sidharta (Herman Hesse)

Primera obra de este autor que leo. Me pareció una obra sorprendente. El hecho es que no se trata sólo del estilo "vigoroso" del autor, de sus formas, de su prosa tan ligera; lo que más impresiona es que se trata de una historia en busca del propio ser, una obra con un gran contenido psicológico, de autobúsqueda, de esperitualidad, de meditación y a pesar que todos estos temas pudieran parecer hasta cierto punto temas que conllevan a historias aburridas y de lánguidas palabras, no es el caso de esta obra.
El autor muestra una historia con conciencia, una historia de la vida de un hombre que buscaba el significado de la vida y en su ir y venir atreviesa por muchas cosas y termina junto a un río aprendiendo de la sabiduría de sus corrientes. Pero su vida no es para nada aburrida, sus pensamientos son muy profundos, sus vivencias son transmitidas al lector de tal forma que parece que mientras el personaje evoluciona a lo largo de la historia, nosotros también lo hacemos a lo largo de la lectura y casi terminamos en un "Om".
Tengo que decir que algunos de los pasajes me parecieron verdaderamente excepcionales, como la conversación de Sidharta con el mercader o la conversación final con Govinda, pero colocaré aqui sólo algunos de los textos que más me llamaron la atención, por cierto que es uno de los libros de los cuales he querido tomar más trozos, a pesar de ser una obra corta.
  • Nada hay en el mundo que conozca tan poco como a mi mismo, como a Sidharta
  • Bueno es escribir, mejor es pensar; la habilidad es grata, pero mejor es la paciencia. Sidharta.
  • Comprendo ahora que el sufrir, las zozobras y todo aquello del mundo que nos es hostil y agobiante únicamente existe en el tiempo; y que todo ello desaparece y se supera una vez vencido éste, desde el momento en que mediante el pensamiento hacemos abstracción de él. Sidharta.
  • Su semblante decía la serenidad del saber al que ninguna voluntad perturba, del saber que sabe de la perfección y que se aviene con el río de los destinos, con el río de la vida, que hace suyas las penas y las alegrías del universo, que se abandona entero a la corriente, que es parte de la unidad, del todo.
  • Quien dice buscar, significa un fin. Pero encontrar es ser libre, estar abierto a todo, no tener fin determinado alguno. Sidharta.
  • Puede comunicarse el saber, pero no la sabiduría. Sidharta.

martes, 5 de octubre de 2010

El valle de las hamacas (Manlio Argueta)

Es una obra de la literatura salvadoreña que (aunque pocos salvadoreños se han enterado) tiene cierta importancia internacional.
Es la primera obra de Manlio Argueta que tengo la oportunidad de leer y lo que puedo decir es que tiene formas muy originales de expresarse.
Es interesante ver que a pesar de que la obra se refiere a conflictos bélico-políticos de la historia salvadoreña, no raya en la monotonía de otras obras de ese mismo género.
Al ver el nombre de la obra asumí la referencia a San Salvador, conocido como "valle de las hamacas" en alusión a los muchos sismos que ahi acontecen sin embargo, aunque ciertamente buena parte de la historia se da en esa ciudad, después de leer la obra me pregunto si el nombre habrá sido dado considerando la excesiva utilización de trasloque por parte del autor; tal es el caso que leer la obra me pareció como estar en una hamaca en movimiento, de tal suerte que el autor me llevaba de un lado a otro mostrándome diferentes escenarios y panoramas, algunos incluso dados en la mente de los personajes.
Vale la pena mencionar también que la cantidad de razonamientos político-sociales incluidos en la obra en ocasiones parecían discursos de campañas politicas, pero que al final creo que encajan con la personalidad del salvadoreño.
La obra es buena, no diré lo contrario. La terminé y no me aburrió, pero sólo después de atravezar una fase de confusión de las primeras páginas (mientras me acostumbraba al ritmo de la hamaca).

viernes, 1 de octubre de 2010

El faro del fin del mundo (Julio Verne)

Se trata de una de las novelas de Julio Verne que no posee las características de ciencia ficción que lo hicieron famoso, pero que si posee la estructura, el encanto, la consistencia y la emoción que caracteriza a sus relatos fantásticos.
La suma de la forma, la historia, las características de los personajes, las descripciones, los altos y bajos de la trama e incluso los detalles en términos técnicos dan como resultado una obra de Julio Verne que vale la pena leer.
Es en fin, un relato entretenido, emocionante, completo y considerando la época, bastante consistente que deja al lector una buena sensación.